Primer día a las 7 de la mañana. Desde que suena el despertador los minutos pasan como segundos... y más aún habiendo dormido 2 horas y media porque no tenía sueño y porque estaba totalmente enganchada al libro que me he leído casi del tirón, Frio, de Laurie Halse Anderson.
El caso, desayuné dos cucharadas de queso fresco batido desnatado (20), media manzana (40) y un cuenco de arroz integral porque hoy necesitaba energía (300?)
40 minutos andando, casi corriendo, de camino a clase. Clases. Dos cuadraditos de chocolate negro (36). Recreo. Clases.
Después de unas horas productivas vuelta a casa: 50 minutos andando muy rápido.
El día iba bastante bien.
Me tumbé en mi cama con la cara más bien roja y la sensación de que flotaba, bebí un litro de Nestea sin azúcar frío (12) comí dos lonchas finas de pavo bienestar que tenía envueltas en papel plata (?), cogí mi portátil y eche el tiempo engañándome a mí misma, pensando que me pondría en marcha cuando hubiera descansado.
Cuando me puse en pié era la hora de merendar, así que abrí la nevera y no me resistí a tomar varias cucharadas de tomate frito casero (es casero, hecho con poco aceite y apenas fructosa, por qué no...). Después me puse un yogur desnatado con canela y sacarina (50) y fue cuando decidí coger algunas almendras, que son muy sanas y un puñadito no viene mal.
(...)
Yo no controlaba mis manos y todo parecía automático: coge una, mastica, traga, otra, mastica, traga, otra... Así el puñadito se convirtió en 150 gramos. No parece tanto pero las calorías rondan las 1.300 si no me equivoco. No podía dejarlo. No podía. No.
Tardé unos segundos en encender la radio y meterme al baño a beber varios vasos de agua templada para deshacerme de todo aquello, y esta vez sí me sentí aliviada... Mucho.
La parte mala fue el frío y el cansancio posterior por lo que me tuve que echar a la cama en la que acabé durmiéndome una hora y leyendo en internet. Hasta hace hora y media, que cené una lata de espárragos blancos (65) y unas pocas hojas de repollo (10 como mucho)
Ahora van a dar las 00:00 y acabo de terminarme mi medio vaso de leche desnatada sin lactosa (30) con descafeinado.
Toca un poco de deporte, ducha, y cama de nuevo.
Mañana no podré permitirme una tarde tan vaga como la que hoy, porque casi están aquí los exámenes y tampoco voy a dejar mi propósito respecto a estudios de lado. Tampoco dejaré que se me vuelva a ir la situación de las manos...
No estoy desanimada, para nada.


No hay comentarios:
Publicar un comentario